Esto puede significar que entre 50.000 y 70.000 personas podrían estar enfermas sin saberlo y, por lo tanto, no permanecer en rígido aislamiento, según el profesor Tim Spector del King's College.
En declaraciones a medios locales este lunes, el director médico adjunto de Inglaterra, el profesor Jonathan Van-Tam, indicó que quien perciba un cambio en sus sentidos deberá permanecer en confinamiento durante siete días para reducir el riesgo de contagio.
Si la persona en cuestión vive en un piso compartido, el resto de miembros del hogar tendrán que quedarse en casa dos semanas, una más que el posible enfermo, aunque no tengan síntomas.
